Estados Unidos.-
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la eliminación de una imagen generada con inteligencia artificial (IA) en la que aparecía representado de forma similar a Jesús, fue una decisión personal y no una respuesta a las críticas de figuras conservadoras.
En declaraciones a CBS News, el mandatario desestimó que comentarios de personalidades como la activista republicana Riley Gaines hubieran influido en la decisión de retirar la publicación.
“En realidad, no soy muy fan de Riley”, sostuvo Trump, reiterando que la reacción de dicho sector no fue determinante.
La imagen en cuestión, compartida originalmente por Trump en su red social Truth Social, lo retrataba con una túnica blanca y un chal rojo, evocando una pintura de temática religiosa.
En la representación, se veía al expresidente imponiendo su mano sobre la frente de un hombre recostado, rodeado de diversas figuras como una enfermera, un soldado y otros personajes en actitud de oración. El fondo incluía símbolos nacionales como la bandera estadounidense y águilas calvas.
Esta publicación generó una considerable controversia y un fuerte rechazo entre sectores conservadores y cristianos, quienes la calificaron de inapropiada e incluso blasfema.
Gaines, por ejemplo, había cuestionado públicamente la imagen, expresando no comprender la razón de su publicación y sugiriendo que a Trump “un poco de humildad le vendría bien”.
Aunque Gaines criticó inicialmente que Trump “no dio en el clavo” con la imagen, posteriormente calificó su eliminación como “increíble”, concluyendo con un elogio al expresidente y la reflexión “somos personas imperfectas. Yo lo sé”.
A pesar de la polémica, Trump defendió el pasado lunes su intención original al compartir la imagen, explicando que la interpretó como una representación de sí mismo en el papel de “médico”, asociada a labores humanitarias.
“Se supone que soy yo, como médico, curando a la gente, y de hecho, curo a la gente”, aseveró, criticando que “solo a las noticias falsas se les podría ocurrir algo así”.
Este episodio se produce en un contexto de tensiones con León XIV, quien ha cuestionado la postura de Washington frente a la guerra en Irán.
Trump respondió con duras críticas hacia León XIV, calificándolo de “pésimo en política exterior” y sugiriendo un vínculo entre su liderazgo en el Vaticano y la actual administración estadounidense.
Por su parte, el pontífice rechazó las presiones, afirmando su intención de continuar expresándose públicamente: “No le tengo miedo a la administración Trump ni a hablar abiertamente sobre el mensaje del Evangelio”, declaró ante la prensa.






