Union, Nueva Jersey.- Un tiroteo mortal en un restaurante Chick-fil-A en Union, Nueva Jersey, ha resultado en un muerto y seis personas heridas, desencadenando una intensa búsqueda policial. El incidente, que tuvo lugar alrededor de las nueve de la noche del sábado en el establecimiento ubicado en la Route 22, se presume que fue un ataque dirigido, posiblemente vinculado a una disputa relacionada con drogas o pandillas.
La víctima fatal ha sido identificada como Malek Shepherd, un joven de 23 años residente de la ciudad de Nueva York. Las otras víctimas recibieron atención médica por lesiones que no ponían en peligro sus vidas. Hasta el momento, no se han realizado arrestos en conexión con el suceso.
Las autoridades presumen que Shepherd, quien se encontraba en el lugar como cliente, era el objetivo principal del ataque, mientras que los demás heridos eran transeúntes o empleados del restaurante. Entre los afectados se encuentra una estudiante de secundaria que trabajaba esa noche, buscando reunir fondos para su baile de graduación y la universidad, según reportó ABC News.
Testimonios de testigos y afectados han comenzado a emerger. El padre de uno de los empleados de Chick-fil-A relató que su hijo lo llamó en estado de pánico, informándole que varios sospechosos enmascarados habían irrumpido en el establecimiento. Otro testigo, Jean Derilus, un repartidor de la plataforma DoorDash, declaró este lunes que los asaltantes enmascarados se posicionaron detrás del mostrador y dispararon hacia el área del comedor. Se escucharon al menos siete disparos dirigidos hacia la multitud.
Derilus añadió que las noches de sábado son particularmente concurridas por repartidores debido al alto volumen de pedidos, y que él mismo había estado dentro del restaurante entre 15 y 20 minutos antes de que comenzara el tiroteo. La investigación sobre el incidente continúa activa, sin que se hayan identificado o arrestado sospechosos hasta la fecha.
En respuesta a la tragedia, Mikie Sherrill, gobernadora de Nueva Jersey, instó a la comunidad a “mantenerse vigilante y reportar cualquier información a las autoridades locales”, según citó CBS News. Por su parte, la alcaldesa de Union Township, Patricia Guerra Frazier, emitió un comunicado expresando que “esta tragedia es un doloroso recordatorio del trabajo que aún queda por hacer para garantizar la seguridad de nuestras comunidades”.
Este incidente se suma a una serie de actos de violencia recientes en Nueva Jersey. El mes pasado, un menor fue arrestado por la muerte de otro niño en un tiroteo en Lakewood Township. En febrero, tres adolescentes fueron imputados por el tiroteo fatal contra Chrystofer Whyte, un influencer de TikTok, ocurrido cerca de un paseo marítimo de Jersey Shore en el verano de 2025. En diciembre, dos hombres murieron y otros dos resultaron heridos en un estudio de grabación en Newark. En noviembre, Jordan García, de 10 años, y Kiyah Mae Scott, de 21 años, fallecieron en otro tiroteo en Newark que dejó cinco heridos.
La violencia juvenil, que involucra armas de fuego y blancas, es una preocupación constante en Nueva York y sus alrededores. Frecuentemente, las víctimas son alcanzadas al azar, y los enfrentamientos suelen estar vinculados a disputas territoriales entre pandillas. En ocasiones, los sospechosos se incriminan a sí mismos al alardear de sus crímenes en redes sociales.






