Nueva York.- El 15 de abril se acerca la fecha límite para que los contribuyentes presenten sus declaraciones de impuestos correspondientes al año fiscal pasado. Mientras que el costo de los servicios de contabilidad puede ser una preocupación para miles de neoyorquinos, la ciudad de Nueva York ofrece asesoramiento tributario completamente gratuito a través de programas específicos.
La proximidad del plazo genera interrogantes entre neoyorquinos con procesos migratorios pendientes y permisos de trabajo, como Eugenia Martínez, solicitante de asilo. La situación actual con las autoridades federales le lleva a cuestionar si la declaración de impuestos podría implicar un riesgo adicional. Martínez, de nacionalidad colombiana, expresó su preocupación por compartir información personal y familiar, especialmente al ser su primera vez declarando impuestos.
Pese a estas preocupaciones, expertos en contabilidad como José Rodríguez, quien asiste a neoyorquinos de ingresos bajos y medianos sin costo, enfatizan la importancia de cumplir con la obligación fiscal. La recomendación es presentar la declaración antes del 15 de abril si se superó el umbral de ingresos que exime de esta obligación.
Según Rodríguez, la ley exige que los contribuyentes individuales con ingresos de $15,750 o más, y las parejas con $31,500 o más (que cuenten con un número de seguro social o permiso de trabajo), deben declarar sus impuestos para evitar futuras complicaciones.
El contador subraya que toda persona con un número de seguro social y con ingresos superiores al mínimo exento está legalmente obligada a declarar, incluyendo inmigrantes con solicitudes de asilo u otros casos pendientes. Rodríguez destaca un doble beneficio: la declaración evita problemas con el Servicio de Impuestos Internos (IRS) y demuestra buen carácter moral, un factor crucial para obtener beneficios migratorios como la residencia o la ciudadanía.
Organizaciones comunitarias instan a los neoyorquinos a cumplir con sus responsabilidades tributarias y a utilizar los servicios gratuitos de expertos fiscales disponibles en todos los condados de la ciudad, ofrecidos a través del programa municipal NYC Free Tax Prep.
La organización Make the Road NY explica que la mayoría de los trabajadores en Estados Unidos deben declarar sus ingresos, con montos específicos que varían según la edad y el estado civil. Aconsejan a los individuos consultar a un profesional para determinar su obligación de presentar la declaración.
No obstante, Make the Road NY alertó sobre un acuerdo de abril del año pasado entre el Servicio de Impuestos Internos (IRS), el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que permitió el intercambio de información privada de contribuyentes, evidenciando la compartición de datos.
Aunque estos acuerdos provocaron demandas judiciales por contravenir el Código de Impuestos Internos que prohíbe la divulgación de información de los contribuyentes (salvo contadas excepciones), en agosto de 2025, el IRS proporcionó a ICE las direcciones de más de 47,000 contribuyentes con órdenes definitivas de expulsión.
No obstante, el 5 de febrero pasado, un juez de distrito de Estados Unidos en Massachusetts dictaminó que el IRS y la SSA deben cesar la compartición de datos de contribuyentes con el DHS e ICE, prohibiendo además a ICE el uso de la información ya obtenida del IRS, según informó Make the Road NY.
Para casos específicos, particularmente aquellos que declaran impuestos con un número ITIN (tramitado para fines tributarios por personas indocumentadas), se recomienda encarecidamente la consulta con un abogado, especialmente si el contribuyente posee o sospecha tener una orden de deportación pendiente.
El Proyecto de Defensa de Solicitantes de Asilo (ASAP) advierte que, a pesar de la orden judicial que restringe el intercambio y uso de datos de contribuyentes con ICE, la compartición de información podría persistir. ASAP señala que el principal riesgo de declarar impuestos es la posible divulgación futura de información personal, como la dirección, por parte del IRS a agencias de inmigración. Sin embargo, aclara que para solicitantes de asilo y aquellos en procesos de beneficios migratorios, las autoridades federales ya poseen gran parte de esta información, mitigando un riesgo adicional significativo en muchos casos.
ASAP enfatiza que la decisión de presentar la declaración es personal, considerando la privacidad. No obstante, destaca beneficios como la posibilidad de recibir reembolsos de impuestos por retenciones automáticas. Además, los contribuyentes podrían ser elegibles para el Crédito Tributario por Hijos, un apoyo gubernamental para familias. Para este crédito, tanto el padre declarante como los hijos deben poseer números de Seguro Social.
Armando Veloz, quien utilizó uno de los 140 centros municipales de asistencia fiscal gratuita para contribuyentes de bajos y medianos ingresos, afirmó haber ahorrado una suma considerable e instó a otros neoyorquinos a utilizar estos servicios. Veloz, en proceso de ajuste migratorio por matrimonio, destacó la conveniencia de estos centros, que pueden significar un ahorro de entre $200 y $300. Advirtió que, en casos de permisos de trabajo vencidos o asuntos con ICE, es crucial consultar con un abogado antes de proceder.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, también respaldó la iniciativa, afirmando que los neoyorquinos no deberían enfrentar barreras o costos excesivos para cumplir con sus obligaciones fiscales.
Sobre el programa NYC Free Tax Prep, Mamdani subrayó que su objetivo es facilitar a los residentes de Nueva York la presentación gratuita de sus declaraciones, asegurando la obtención de reembolsos legítimos y la prevención de tarifas ocultas o fraudes fiscales.






