MIAMI, EE.UU.– La Fiscalía General de Florida, encabezada por James Uthmeier, ha anunciado la apertura de una investigación formal tras un incidente ocurrido el pasado miércoles, en el que autoridades cubanas interceptaron una lancha matriculada en el estado de Florida. El suceso resultó en cuatro fallecidos y seis heridos.
En un comunicado difundido a través de sus redes sociales, Uthmeier informó que ha instruido a la Oficina Estatal de la Fiscalía para que colabore con socios federales, estatales y fuerzas del orden en esta pesquisa. El fiscal general enfatizó que el Gobierno cubano «no es digno de confianza» y prometió «hacer todo lo que esté en nuestro poder para que estos comunistas rindan cuentas».
El anuncio de Florida se produce horas después de que se conociera que la Tropa Guardafrontera de Cuba disparó contra la lancha rápida procedente de Estados Unidos. Según el Ministerio del Interior (Minint) de la isla, la embarcación no obedeció la orden de alto en aguas territoriales cubanas y abrió fuego contra una unidad policial cubana, lo que desencadenó la respuesta armada.
El Minint detalló en un comunicado oficial que los hechos se produjeron la mañana del miércoles, cuando detectaron «una lancha rápida infractora dentro de las aguas territoriales cubanas con matrícula de la Florida, Estados Unidos, con folio FL7726SH». El incidente tuvo lugar específicamente «al noreste del canalizo El Pino, en cayo Falcones», donde una unidad de las Tropas Guardafronteras con cinco integrantes se aproximó para su identificación.
Diversos congresistas de Florida han exigido una investigación. El congresista cubanoestadounidense Carlos Giménez demandó «una investigación inmediata de esta masacre» y que las autoridades estadounidenses determinen la ciudadanía de las víctimas y «establezcan exactamente qué ocurrió». Giménez añadió que «el régimen en Cuba debe relegarse al basurero de la historia por sus incontables crímenes contra la comunidad».
Por su parte, el congresista y exgobernador de Florida, Rick Scott, se sumó a los llamados a una investigación «exhaustiva» de lo que calificó de «situación preocupante». Scott, a través de la red social X, enfatizó que «el régimen comunista cubano debe rendir cuentas». La alcaldesa del condado de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, también pidió una «evaluación completa e inmediata» para que los responsables «rindan cuentas», indicando que sigue de cerca el incidente.
La legisladora María Elvira Salazar, también cubanoestadounidense de Florida, señaló que se encuentra «a la espera de información oficial por parte de las autoridades estadounidenses».
Este suceso ocurre en un contexto de creciente presión por parte de Washington hacia La Habana, especialmente tras la intervención estadounidense en Venezuela que culminó con la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero y el posterior corte del suministro de crudo venezolano a la isla.
En los últimos años se han reportado incidentes similares. En 2022, una lancha rápida de EE.UU. hirió a un oficial cubano al disparar cerca de Villa Clara. En otro caso, otra embarcación estadounidense chocó con una patrullera del Minint, provocando el hundimiento de la lancha estadounidense y la muerte de varios de sus tripulantes.






